lunes, 26 de noviembre de 2012

Estudio bíblico básico Nº 2: Pecado, alejamiento de Dios y salvación en Cristo.

Estudios bíblicos básicos 

Estudio bíblico Nº 2

Pecado, alejamiento de Dios y salvación en Cristo. 

Como vimos en el estudio Nº 1, el hombre decidió alejarse de Dios desobedeciendo el único mandato que Dios le había dado: No comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. 
Esto generó un abismo entre el hombre y Dios. No era esto la voluntad de Dios, simplemente fue una elección de Adán y Eva. Prefirieron creerle a la Serpiente (Satanás) antes de creerle a Dios. 

Dios había dicho que si comían del árbol del bien y del mal morirían.

Génesis 2:16 Y ordenó el SEÑOR Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer, 
Gén 2:17 pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás. 

Satanás le dice a Eva que no moriría sino que sería igual a Dios. 


Génesis 3:4 Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis. 
Gén 3:5 Pues Dios sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal. 
Adán y Eva le creyeron a Satanás, por eso comieron ambos del árbol prohibido. 

Así les fue, así nos fue y nos va como humanidad.

La Palabra de Dios dice que no solamente Adán y Eva pecaron sino que este pecado pasó a toda la raza humana. 
San Pablo afirma que en Adán todos pecaron: 
Romanos 5:12 Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron; 
No entraremos en detalles acerca de cómo se produjo esto, si por herencia o por elección. Simplemente nos limitaremos a decir que el pecado ha pasado a través de las generaciones y el estado actual de la humanidad también nos da la razón en esto. 

Todos pecaron (pecamos) 

Esta contundente afirmación de San Pablo figura en varios versículos de la Palabra de Dios sobre todo en la carta doctrinal (de enseñanza) quizás más importante, la Carta a los Romanos, veamos: 
Romanos 3:9 
¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? ¡De ninguna manera!, pues hemos demostrado que todos, tanto judíos como gentiles, están bajo el pecado. 


Romanos 3:20 porque por las obras de la Ley ningún ser humano será justificado delante de él, ya que por medio de la Ley es el conocimiento del pecado.

Romanos 3:21 Pero ahora, aparte de la Ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la Ley y por los Profetas: 
Rom 3:22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él, porque no hay diferencia, 
Romanos 3:23 por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios, 

Muerte y separación de Dios es lo mismo según el concepto bíblico. 
Al hablar de muerte la Palabra de Dios habla de separación espiritual de los hombres respecto de Dios. Se podría decir que entre Dios y la humanidad se produjo un abismo, este abismo fue consecuencia del pecado del hombre. 
Podríamos graficarlo de la siguiente manera:


Cuando hablamos de muerte no estamos hablando de muerte física solamente. 
La Palabra de Dios juzga de modo categórico cuales fueron las consecuencias del pecado de la humanidad y habla de muerte o separación espiritual. 
Al haber pecado Adán y Eva quedaron abismalmente alejados de Dios, separados ya que su espíritu estaba muerto por la desobediencia y el pecado. Esta separación o muerte espiritual tendrá como consecuencia primera la muerte física cuando Dios dice: “... pues polvo eres y al polvo volverás”, Génesis 3: 19
El autor de la Carta a los Hebreos habla de esto y va un poco más allá: 

Hebreo 9:27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,

Esto que fue escrito hace casi dos mil años todavía se cumple. A pesar de los esfuerzos humanos por hacer que el hombre sea eterno, lo establecido por Dios se sigue cumpliendo. Dios estableció que los hombres muramos una sola vez.

Y así como se cumple la primera parte de este versículo, se cumplirá también la segunda parte, esto es que habrá juicio.


Pero hay una Buena Noticia 

Evangelio quiere decir Buena Noticia, el Evangelio es una buena noticia. 

El juicio para condenación puede ser evitado. 
¿Cómo, haciendo buenas obras? 
No 
¿Por qué dice que no? 
En realidad no lo decimos nosotros, sino que Dios mismo lo dice en su Palabra, veamos: 

Efesios 2:8 porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. 
Efesios 2:9 No por obras, para que nadie se gloríe 
¿Las buenas obras están mal entonces? 
No, nadie dijo esto y menos aún Dios dice esto. 
Lo que la Palabra de Dios dice es que las buenas obras no alcanzan para salvación, no evitan la condenación del hombre. 
Nadie se salva por ser bueno ni justo ya que como Dios mismo dice en su Palabra: 

Romanos 3: 9 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? ¡De ninguna manera!, pues hemos demostrado que todos, tanto judíos como gentiles, están bajo el pecado. 
Romanos 3:10 Como está escrito: «No hay justo, ni aun uno; 
Rom 3:11 no hay quien entienda, 
no hay quien busque a Dios. 
Rom 3:12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; 
no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

Además si podríamos salvarnos por nuestras buenas obras, ¿Para qué Dios tendría que enviar a su propio Hijo para morir por nosotros?

La misma Biblia nos contesta este interrogante: 


Juan 3:16 “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.” 
Juan 3:17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 
Juan 3:18 El que en él cree no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 
Vimos en primer lugar (Estudio Nº 1) que Dios había creado al hombre en armonía con Él y que la desobediencia arruinó dicha armonía. Así entró el pecado y la condenación a toda la humanidad sin excepción y en los últimos versículos leídos del Evangelio de Juan vemos cual es la Grande y Costosa Solución que Dios nos da. 
Dios Padre nos dio a su Hijo Cristo para que por la fe en Él aceptemos esta Gracia (regalo) de la salvación. 
Por gracia (regalo) de Dios somos salvos dice la Biblia por medio de la fe en Cristo Jesús. 
Efesios 2:8 porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. 

Don es también un regalo inmerecido, el mérito es de Cristo, Él es el regalo de Dios. Se acepta este regalo por medio de la fe, por creer, simplemente por creer en Cristo.

El mismo Jesús lo dice con las simples Palabras que lo caracterizaron:

Juan 3:36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que se niega a creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. 
Juan 6:47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí tiene vida eterna. 
Juan 11:25 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. 

Ahora podemos volver a Dios por Un Camino, ese Camino se llama Cristo. Él mismo lo dijo:

Juan 14:6 Jesús le dijo:
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.

El abismo puede ser superado solo por la Obra de Jesucristo en la Cruz.




Si a usted le parece bien, puede hacer esta simple oración. Pero no la haga en forma apresurada, solo hágala si tiene el pleno convencimiento y la entera voluntad de hacerla. 


Oración
“Dios Santo, bendigo Tu Nombre; Tu Nombre es Santo. Gracias por la vida de Tu Hijo Jesucristo y gracias por el Amor que a través de Él nos has otorgado. Gracias por su vida, por su muerte y por su resurrección; creo en mi corazón que Tú lo has resucitado de los muertos y Lo confieso como el Señor de todo y de todos. Abro mi corazón y mi vida a Tu Hijo Cristo para que Él viva en mí; perdona Señor mis faltas y pecados. Hazme vivir una vida llena por tu Espíritu Santo. 
Creo Padre que Tu Perfecta compañía nunca me abandonará conforme a la promesa de Tu Bendito Hijo Jesús escrita en Tu Palabra. 
Quiero poner un Tus manos mi vida con todas las circunstancias que he atravesado y que estoy atravesando. Señor, Tú conoces cada detalle de mi vida; conoces lo que me es agradable y conoces aquello que es difícil atravesar. Sólo pido que me estés dando Tu paz, Tu sustento y Tu fuerza para vivirlas en fe. Suple todas mis necesidades conforme a Tu infinita misericordia. 
Ayúdame a alimentarme de Tu Palabra y a orar a Ti cada día de mi vida. 
Bendíceme con la compañía de Tus hijos que quieran hacer Tu voluntad. 
No permitas que entremos en tentación mas líbranos del malo en todas las formas en que pueda aparecer y manifestarse; porque Tuyo es el Reino, el poder y la gloria por los siglos de los siglos… 
En el Nombre de Tu Hijo Jesús.” 
Amén 

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